- ¿Cuál fue el motivo de tu viaje?
- Placer 11
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- ¿En compañía de quién realizaste tu viaje?
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- ¿A quién recomendarías el hotel?
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- Grupos 4
- Individual 3
- Habitación
- Instalaciones
- Limpieza
- Calidad de la comida
- Profesionalidad del personal
- Proceso de Check-in
- Calidad - Precio
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4,8/5ElidelfPublicado el 2012-04-30
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4,3/5juanduePublicado el 2009-11-25
Las instalaciones están fantásticamente cuidadas y conservadas, el hotel está lleno de detalles.Conserva ese sabor conventual inigualable. La comida está muy buena y el personal del restaurante es encantador y muy atento.Pero sin duda, me quedo con lo inmejorablemente climatizado que está TODO el hotel; lejos de lo que sus largos pasillos y su estructura de convento nos pudiera hacer pensar, la calidez te envuelve desde que atraviesas la puerta; sencillamente genial.
Precio del parking.
Visitas monumentales: catedrales, iglesias, conventos, etc... y pasear por sus calles.
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3,6/5AnónimoPublicado el 2009-09-29
Mejorar mobiliario de la habitación y modernizar cuarto de baño, tambien el deseyuno me parece poco variado.
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5,0/5AnónimoPublicado el 2008-06-13
Poco que decir en contra de este magnÃfico parador, acaso el largo camino que recorrer por el interior del monasterio entre la habitación en la que estuvimos alojados y el aparcamiento, pero tratándose de un edificio histórico, es perfectamente comprensible, e incluso resulta agradable el paseo. Esto no es aplicable a todas las habitaciones, por supuesto. Por lo demás, es realmente difÃcil encontrar puntos en contra a un establecimiento que roza la perfección.




Las instalaciones están fantásticamente cuidadas y conservadas, el hotel está lleno de detalles.Conserva ese sabor conventual
inigualable. La comida está muy buena y el personal del restaurante es encantador y muy atento.Pero sin duda, me quedo con
lo inmejorablemente climatizado que está TODO el hotel; lejos de lo que sus largos pasillos y su estructura de convento nos
pudiera hacer pensar, la calidez te envuelve desde que atraviesas la puerta; sencillamente genial. 
La situación, la tranquilidad, la buena conservación del parador y la amabilidad del personal.